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La absurda globalizacion

La absurda globalización.
Parece mentira, pero normalmente, cosas que nos parecen que son únicas, son más viejas que la mortadela, yo eso lo descubrí allá por el ’65, cuando traducía como loco las letras de los Stones y en “As tears go by” dicen algo así como: “veo a los críos jugar/haciendo cosas que yo ya hacía/y ellos creen que son nuevas”, y claro, una frase de esas te deja pensando sobre si estás descubriendo América todos los días o si simplemente estás siguiendo las huellas de otro (como quién baja en esquís siguiendo una huella anterior y hace los mismos movimientos del otro, que andá a saber cuando estuvo por ahí¡¡¡). Esto viene al caso (y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid) porque estoy leyendo “El cielo protector” de Paul Bowles (no, no he visto la película de Bertolucci), y en el capítulo II de la Primera Parte, hay una cosa tal que así : “La gente de cada país se va pareciendo cada vez más a la de los otros. No tiene carácter, ni belleza, ni ideales, ni cultura …., nada, nada”. Y claro, teniendo en cuenta que este libro fue escrito en 1949 te salta a la mente, que diría el amigo Paul si viera el mundo ahora, 60 años después, “globalizado”, cuando casi todo el mundo viste, piensa y habla como los demás (salvando las diferencias del idioma), y las gorras de baseball se usan en los USA y en el Tibet, y un cantante “de moda” lo es para los pijos de Islandia y los de Rodesia. Como ejemplo más patético el siguiente; cuando vienen amigos a Coruña de otras partes de España o del mundo, los llevo a comer a los lugares más típicos, para que prueben la comida gallega, lógico, no?? Para eso se viene a Galicia. Pues una pareja de maños, al recorrer la calle Real de la Coruña, rumbo a la “línea gastronómica” que forman las calles Olmo-Estrella-Galera, para elegir un buen garito, vieron una hamburguesería de esas multinacionales y quisieron comer ahí¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Me quedé a cuadros, como se puede, cuando estás fuera de casa, comer lo mismo que comés en casa???¡¡¡ Pero claro, hay que tener en cuenta que hay un tipo de gente que no viaja por conocer, si no para comentar que han viajado, y te sueltan cosas del calibre de: “Huy, sí, estuvimos en París, y vimos la torre inclinada y el museo del Hermitage”. Da la impresión cada vez más de que la famosa frase de Ortega y Gasset “Yo soy yo y mis circunstancias” está quedando caduca, y que no se puede ser individualista porque te come la masa. Pos no, recordemos lo de “Coma mierda, mil millones de moscas no pueden estar equivocadas”, y lo de “Vox populi, vox dei” para seguir pensando por nuestra cuenta y no dejarnos intimidar por los gustos de los demás;, sobre la primer frase, no dudemos de calificar a la masa de “come mierda” y sobre la segunda, como buenos agnósticos, si no creemos en el “dei” no vamos a creer en la “vox populi”¡¡¡. La globalización es buena para estar enterado de todo y que no te engañen (recuerden el 11M, cuando Acebes afirmaba con todo su rostro que había sido ETA, los que estábamos conectados por Internet con el resto del mundo ya sabíamos que había sido Al Quaeda) pero no para que te manipulen, ojo al gol¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Lo único que nos queda es el sentido común (que es el menos común de los sentidos) y saber extrapolar datos, para no caer en las redes de lo políticamente correcto, que es lo que está llevando a este mundo a la hecatombe intelectual. DIGAMOS NO¡¡¡, que joder, que es lo único que nos queda.
Juanito Comején Galicia County |