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Pepe Guerra , de Treinta y Tres al Mundo

"Tengo hecho demasiado camino hacia delante como para ponerme a mirar hacia atrás."
La música, no es solo un arte que combina notas y sonidos, es , de todos , el que mas cerca se encuentra del ser humano, de sus sentimientos y vivencias..
Cuando comencé a caminar el mundo, en las callecitas del Barrio Sur y Palermo, el borocotó chas chas, junto al redoblante , bombo y platillo eran sonidos que sin saber porqué , movilizaba mi humanidad casi con la misma intensidad que al escuchar de mis padres una rianxeira . De pibe, cuando a lo mejor andaba por los trece años , así como alguno comenzó a rasgar una guitarra y entonar los primeros cantos libertarios, empecé a sentir como se me prendían conceptos de justicia social, de solidaridad , de canto popular .”Porque aunque no tengo ni ande caerme muerto, soy mas rico que esos que agrandan sus campos, fueron mis primeras convicciones.. Muchas fueron las emociones que sentía al escuchar temas que significaron himnos cantados con todas mis fuerzas cuando podía, y también entonados en voz baja , cuando en la oscuridad de aquellos años, cantar podría ser equivalente a tortura.” Y a mi que me importa, soy chucaro y libre no sigo a caudillos ni en leyes me atraco y voy por los rumbos clareaos de mi antojo y a naides preciso pa' hacerme baquiano”. Por eso nació la admiración hacia quienes dieron todo de si, y que supieron expresar en sus letras lo que sentíamos en nuestros corazones , lo que soñábamos para nuestro futuro y el de nuestros hijos . Como olvidar entonces aquel día en que corrí al lado de quienes volvían, como intentando hacerles llegar mi agradecimiento, Como olvidar la noche del 84, fría por el tiempo pero caliente por el latir de los corazones que demostraron tener un aguante feroz a la taquicardia complaciente y que nos permitió salir de la Olímpica, cantando, felices, con la necesidad de llegar a nuestras casas caminando , para prolongar el éxtasis vivido. Pero la vida no es color de rosa, y la música que es la vida, tenia reservaba una espina muy fuerte que se me incrusto en mi alma aquella noche de la despedida . Fue una triste jornada del color de aquellos telones, en la que varias veces intenté sobreponerme a mis sentimientos , gritando estribillos que sabia iban a ser los últimos , y así, con “ tristeza en los ojos vacíos.............. “ salí rumbo a 18 , sin poder responder el porque Mi temor , mi egoísmo, mi pregunta era ¿ quien iba a ocupar ese lugar liderado por los mas grandes? Hoy, cuando miro “ este cielo, que no es el cielo de mi patria “ recuerdo aquellos momentos , y logro esbozar una sonrisa, porque “ no hay mal que por bien no venga “ Los mejores se habían ido, pero no nos quedaríamos sin referencia., y el que nunca hablaba, con su gorra de cuero, con su viola, tomo la posta para que los de abajo siguieran con la esperanza. La cosa se puso brava y aunque convencidos, “Porque no me enyenan con cuatro mentiras los maracanaces que vienen del pueblo a elogiar divisas ya desmerecidas y hacernos promesas que nunca cumplieron”, muchos decidimos aumentar el numero de los que dejamos nuestra tierra, aunque sabiendo, y comprendiendo que lo que se persigue en esta vida, si se logra , sólo se consigue arriesgando a veces lo que uno mas quiere. Hoy , “en mi andar de peregrino yo vi pagos , pagos lindos que me hicieron comprender que no hay nada mas azul que la querencia , que de niño llevo adentro de mi ser “
Cuando llega el momento del descanso, me levanto sigilosamente para dar rienda suelta al pensamiento. Es la hora de escuchar al silencio , es la hora de la reflexión, es el momento del recuerdo,......” Hay un pago con un río serenito apacible como dulce amanecer donde el trino de los pájaros cantores , sin quererlo aun mas criollo me hacen ser.” Por ahí, el mate ayuda , entre los dos coloquiamos y dejo volar la imaginación por las épocas vividas, hasta que la emoción me va conquistando de a poco, los ojos se van llenando de lagrimas y me parece escuchar casi como un susurro “ Cuando en tierras extrañas, miro triste la lejanía solo del horizonte , siento clarito al Olimar que pasa y la brisa me trae olor a monte “. Con la esperanza de equivocarme, miro por la ventanal pero veo que “ Este cielo no es el cielo de mi tierra ,esta luna no brilla como aquella, como aquella que alumbro mis sueños altos. mas altos que el temblor de las estrellas “.
Unos “ vagan. sin consuelo por el mundo ay.......paisito mi corazón esta llorando”
Por todo esto Pepe, gracias, gracias por hacernos sentir cada vez mas uruguayos, mas solidarios, mas comprometidos con todo lo nuestro y tené la seguridad que siempre estamos y estaremos presentes , pensa que cada día que pasa , somos mas los que necesitamos de estos temas tan queridos para redoblar nuestra esperanza.
Manuel Varela Almoradi 15 de Septiembre del 2008 |